PROLOGO

Continúo con poesías mías, una saga iniciada por mi padre, Juan Antonio Rodríguez. Él publicó, Pasión y Búsqueda. Lo firmó Aldo, seudónimo que usó como poeta y como militante clandestino. Con mi madre[1], me pusieron ese, de segundo nombre. Para mi madre y su familia, mi padre, nunca dejó de ser Aldo.

En su prólogo, me decía:
.../Y a ti, mi Sergio, poema palpitando
En la savia de mis venas y mis manos,
Que has llenado mi canto depreciado
De nuevos cascabeles y de pámpanos/…
…/Es un libro raro para tu inocencia,
-Canción de lucha para Desengaños-
Pero en su esencia está mi vida impresa
Y mi vida es valor para tus años./…

Pasión celosa
Caminito tallado de tu infancia
Con tus sueños de artista. Así lo quiero
Yo he de cubrir tu pecho con mis ansias,
Con mi aliento sin límite y mi celo.

Tu muerte estará en mí, si eso es preciso.
La muerte de tu infancia con tus juegos,
La que mató mi infancia, sólo digo.
La muerte más mortal, la de los sueños.

En ese entonces, mi padre era albañil y tenía veintiocho años.
Va mi reconocimiento a sus postergadas dotes de artista. Le cuento, aunque no pueda oírme, que sigo resistiendo a “La muerte más mortal, la de los sueños.
Va mi recuerdo agradecido a Emilio Rodrigué, uno de mis maestros en psicoanálisis que me incitó a publicar mis poesías. Dedico el libro a mis hijos, nietos, nietitas y a Laura mi esposa y su hija Eliana.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Cantata a la rutina cotidiana

Entra
en pliegues suaves,
de mañana tibia.

Los mismos ojos,
igual sonrisa.
El mismo acento
en igual palabra.

Ya no es tan secreto
el despertar,
ni tan jadeante
el nuevo encuentro.

Cada gesto sabido por venir,
reafirma bellamente
lo evidente: estás ahí.

El mismo enigma
es más lejano
y sin secreto:
falta la fecha.

La línea de la vida
estrecha su llegada.
No está en el codo
su despedida.

Nuestra rutina
tiene esplendor
de engaño.

Habilita olvidar
que habrá final,
para la hermosa,
querida,
rutina Cotidiana.
 
El Trovador Rutinario. (Sin burocracia que lo encierre en un invierno frío de primavera) 5 de setiembre de 1999

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